Llegué buscando ayuda porque sentía que había perdido el camino. Vivía con una sensación constante de ahogo y estancamiento. Estaba atravesando insomnio severo: mi cuerpo agotado, mi mente al 100% y mi sistema nervioso en alerta permanente.
Sabía que no era algo superficial ni algo que se resolviera con más disciplina o fuerza de voluntad. La raíz era más profunda.
Con Dhru encontré algo distinto: un trabajo seguro, estructurado y profesional. Hay conocimiento real de la psique, dirección clara y, sobre todo, presencia.
Después de cada sesión había claridad, entendimiento y estabilidad. Hoy tengo herramientas reales para atravesar lo que antes me dominaba. Estoy recuperando mis sueños y mi descanso. Hay más temple en mi carácter y una conexión más honesta conmigo mismo.
Es un trabajo para quien esté dispuesto a mirar hacia dentro con honestidad. No es superficial. Es un trabajo de conciencia.
Estaba agotada de buscar, de dudar, de sentir culpa, miedo, ansiedad y dolor. A veces incluso llegaba a sentir asfixia física. Al escuchar una entrevista de Dhruva y luego su podcast, comencé a comprender que el trauma no era solo algo que me había pasado, sino una experiencia que seguía viviendo en mi cuerpo.
Después de dos años de escuchar su trabajo, decidí contactarlo. Desde la primera sesión sentí una combinación poco común de claridad profunda, experiencia encarnada y una humanidad sencilla que me dio seguridad para explorar incluso los espacios más sensibles.
A través de su guía comprendí que la liberación del trauma no consistía en luchar contra mi historia, sino en aprender a permitirme sentir plenamente. Comencé a regular mi ansiedad y a relacionarme con mi experiencia sin resistencia ni urgencia.
La práctica de la permisividad radical transformó mi proceso. Los vislumbres de mi verdadera naturaleza dejaron de ser ideas abstractas y se volvieron una experiencia directa de descanso, claridad y paz.
Hoy mi relación con el trauma cambió radicalmente. Lo que antes era tensión constante se convirtió en una puerta hacia una comprensión más profunda. Este proceso ha sido auténtico, sostenido y sanador.
Conocí a Dhruva a través de su podcast y de diversas entrevistas en las que compartía contenido de profundo valor.
En uno de los momentos más oscuros de mi vida me atreví a escribirle. Recibí una respuesta pronta y cercana que marcó el inicio de un proceso importante.
En nuestras sesiones remotas comencé no solo a sanar heridas, sino a reencontrarme con la luz y, al mismo tiempo, a abrazar partes de mí que había negado durante años. Aprendí a aceptar los procesos y a sostenerme con mayor presencia y amor.
Guiado por su acompañamiento, emprendí un camino que continúa hasta hoy: conocerme desde la honestidad para que mi vida y mis relaciones tengan un sentido más verdadero.
Hay algo particular en su presencia y en su forma de comunicar: transmite claridad y dirección. En cada sesión sentía la certeza de estar avanzando por el camino correcto.
Hace aproximadamente tres años, la vida que había construido se vino abajo. Me encontraba en crisis y sin rumbo.
En esa búsqueda encontré el podcast Cultivo de Consciencia. Se convirtió en un espacio diario de reflexión que me acompañó durante mucho tiempo.
Había probado distintas terapias, retiros y caminos, pero seguía sintiendo que algo no hacía “click” en mi cuerpo y en mi mente.
Trabajar directamente con Dhruva fue diferente. Las sesiones me ayudaron a regresar a mí misma, a reconocer mi existencia con más claridad y a sentir que la libertad no era una idea, sino una experiencia posible.
Lo más valioso del proceso ha sido aprender a integrar partes de mí que antes rechazaba, incluso aquellas más oscuras, y comprender que también forman parte de mi totalidad.
Ha sido un acompañamiento profundo y transformador en mi camino.
Trabajar con Dhruva fue una experiencia profundamente transformadora en mi camino. Aunque lo seguía desde hace tiempo a través de sus podcasts, el trabajo directo marcó un antes y un después.
Su acompañamiento me permitió ver con claridad aspectos de mí que solía pasar por alto y acercarme a partes internas que antes tocaba con miedo o distancia.
Muchas comprensiones que probablemente me habrían tomado años integrar pudieron asentarse de forma clara y vivencial gracias a su forma de transmitir desde la experiencia, no solo desde el conocimiento.
Es una guía honesta y profunda que realmente facilita procesos de transformación. Lo recomiendo a quien sienta el llamado a mirarse con más verdad y profundidad.
Tener la fortuna de encontrar primero el podcast de Dhruva y después trabajar con él en sesiones uno a uno fue un regalo en un momento de mi vida que sentía sin sentido.
Estaba ahogada en quehaceres, con una sensación de adormecimiento ante la vida.
Dhruva tiene la capacidad de que sus palabras resuenen profundo porque nacen de su propia experiencia. Lograba sacarme de la mente y situarme en una perspectiva más amplia, en donde incluso podía reírme de mi propio letargo.
Gracias, Dhruva. Ha sido un placer compartir este proceso.
Las sesiones online con Dhruva me han proporcionado herramientas muy amorosas en mi camino de autoconocimiento.
Me han ayudado a reconocerme y reconectar conmigo y con el mundo desde un lugar honesto, compasivo y amoroso.
El resultado ha sido un bienestar que se siente sostenible.
Las sesiones con Dhruva han sido de gran ayuda para atravesar momentos difíciles de mi vida.
Son como un respiro de aire fresco: me llenan de energía vital y calma.
Agradezco profundamente haberme cruzado en su camino.
La información que Dhruva comparte y su acompañamiento terapéutico han sido herramientas profundas y amorosas en mi proceso evolutivo.
Su guía me permitió ampliar mi perspectiva, comprenderme con mayor claridad y sostenerme con más confianza en mi experiencia.
Ha sido un espacio de integración real, donde la comprensión no se queda en lo mental, sino que encuentra profundidad en el cuerpo y en la vivencia.
Inicié mi proceso con Dhruva hace aproximadamente tres años y ha sido un antes y un después en mi vida. Su acompañamiento me ha permitido mirar mi experiencia más allá de las historias de la mente y reconocer que la sanación puede ocurrir desde el cuerpo, en contacto con la sabiduría del Ser.
Sus sesiones son distintas a cualquier otra terapia que haya vivido, pues no giran en torno a la historia, sino a la experiencia directa. Dhruva me ha ayudado a recordar el camino de regreso a mí misma, a saber que mi propia naturaleza siempre está intacta y a entender que no hay ningún lugar al cual llegar porque todo siempre ha estado dentro de mí misma.
Caminar con él como mi maestro o guía espiritual me ha devuelto la esperanza y la convicción de que es posible vivir con mayor paz, fluidez y aceptación. Y hoy me siento mucho más alineada y en mayor paz que antes de conocerlo.
Dhruva también abrió en mí la puerta hacia la meditación, hoy una práctica fundamental en mi día a día.
Muy agradecida con Dhruva, porque las distintas experiencias que ha compartido y que he tenido la oportunidad de presenciar han sido poderosas en el descubrimiento de mi ser y en mi camino personal. Con él he aprendido bastante, pero de lo más valioso ha sido poder sostenerme en mi estado natural de templanza y también recibir, sin juicio, todos mis estados de no tranquilidad.
Eso y más ha transformado la manera en la que vivo; cada vez me siento más ligera mental y emocionalmente, llena de vida y con un profundo amor que emana de mí hacia todo lo demás que también es mi ser.
Feliz de continuar en los encuentros, en el camino de expansión que no termina.
En un momento de mi vida en el que mi mente pedía descanso, llegué casi por casualidad a Cultivo de Consciencia en Spotify. Desde el primer momento sentí algo poco común: calma.
Así que simplemente me dejé llevar por sus palabras.
Empecé a buscar más momentos a solas con esa voz. No sé bien cómo explicarlo, pero había algo que me conectaba profundamente. A veces era confrontante, pero no desde el juicio, sino desde la coherencia: un sentir auténtico que parecía tocar algo profundo y verdadero en mí.
Un día, en uno de esos momentos de escucha, sentí una claridad y una calma muy profundas. Recuerdo claramente una invitación implícita: “suelta…”.
Mi cuerpo estaba relajado, pero al mismo tiempo sentía cómo cada parte iba cediendo poco a poco. Pensé: todo lo que cargamos.
No fue algo dramático; fue más bien lo más real que haya sentido.
No sé cuánto tiempo pasó, pero sí recuerdo lo que pensé al terminar: debo escribirle a esa voz que parece conocerme.
Así llegué a Dhru.
Gracias por compartir tu voz y tu calma.
Hay experiencias que no solo se viven… también se sienten en el alma.
Este fin de semana participé en un encuentro formativo sobre espiritualidad oriental que fue realmente inspirador. Cada palabra, cada enseñanza y cada momento dejó algo valioso dentro de mí.
Gracias, Dhruva, por tu presencia, tu claridad y por guiarnos con tanta profundidad.
Me voy con el corazón lleno y con la certeza de que el camino interior siempre vale la pena recorrerlo.
Gracias por tanta luz y aprendizaje.
Querido Dhruva, muchas gracias por este fin de semana tan hermoso y profundo.
Fue una experiencia muy especial que nos permitió hacer una pausa, conectar con la conciencia y recordar la importancia de vivir en presencia. Las meditaciones, los ejercicios y toda la sabiduría que compartiste fueron realmente valiosos.
Personalmente me llevo una sensación muy grande de paz y claridad, y el recordatorio de que en lo profundo todos estamos conectados.
Fue un fin de semana perfecto, lleno de aprendizaje y descubrimiento.
Gracias, gracias, gracias por guiarnos en este camino.
Dhruva Lance es maestro de yoga y meditación con más de tres décadas de práctica y casi tres décadas de enseñanza.
Su trabajo integra psicología corporal, tradición contemplativa de India y Tíbet, investigación directa de la experiencia y un enfoque profundamente encarnado de presencia.
Ha enseñado y colaborado internacionalmente en espacios como Yoga Tree Studios en California y Alvin Ailey en Nueva York. En México, fundó y dirigió en Valle de Bravo los estudios Narayana Yoga Studio y Tandava, que se consolidaron como espacios de práctica y formación durante varios años.
Es creador del podcast Cultivo de Consciencia, del sistema POY®️ (Psychosomatic Oriented Yoga) y del espacio AWAKE, un marco contemporáneo que integra movimiento, somática, contemplación e investigación directa de la identidad.
Su acompañamiento no gira en torno a la narrativa de la historia personal, sino a la experiencia directa y al reconocimiento de lo que ya está presente.
Actualmente desarrolla procesos uno a uno, encuentros inmersivos en naturaleza y espacios formativos para contextos institucionales y organizacionales en Ciudad de México, Valle de Bravo y otros entornos.
Un espacio para habitar la fuerza desde la presencia y el movimiento consciente.
Este encuentro propone una exploración de la fuerza y la movilidad no como rendimiento ni exigencia, sino como una forma viva de relación con el cuerpo. A través del movimiento psicocorporal, el trabajo con anillos, exploraciones de animal flow, secuencias de yoga funcional y recursos del trabajo corporal contemporáneo, se cultiva una fuerza que nace del arraigo, la atención y la escucha presente.
Aquí la fuerza no se construye desde la tensión ni desde la voluntad de superación, sino desde el reconocimiento del cuerpo como un organismo inteligente, capaz de sostenerse, adaptarse y moverse con estabilidad y fluidez.
Este tipo de trabajo permite desarrollar fuerza real y crecimiento muscular auténtico, sin agotar el sistema nervioso ni forzar al cuerpo a operar desde la adrenalina. No se trata de empujar más, sino de organizar mejor. Por eso, muchas personas descubren que pueden fortalecerse sin salir drenadas, con más energía, claridad y presencia de la que tenían al llegar.
La movilidad no se entiende como flexibilidad forzada, sino como disponibilidad real del cuerpo para responder a la vida. El movimiento se vuelve un medio para sentir, organizar y habitar el espacio con mayor coherencia y economía de esfuerzo.
No se busca entrenar un cuerpo ideal, sino permitir que el cuerpo real encuentre su potencia natural cuando deja de ser empujado y comienza a ser escuchado.
Las herramientas que se utilizan —psicocorporal, anillos, animal flow, yoga y trabajo corporal contemporáneo— no se aplican como métodos cerrados, sino como lenguajes al servicio de lo que el cuerpo está pidiendo aquí y ahora.
No se requiere experiencia previa.
Cada cuerpo participa desde donde está.
Un espacio para regresar al cuerpo y permitir que se reorganice desde su propia sabiduría.
Este encuentro propone una exploración somática orientada al arraigo, la presencia y el descanso consciente. A través de movimiento suave, respiración, contacto con el suelo y prácticas corporales guiadas, se abre un espacio para habitar el cuerpo con mayor sensibilidad, estabilidad y escucha.
Aquí no se busca regular el sistema nervioso como una huida de lo que se siente o de lo que duele.
La regulación surge desde la realidad presente de lo que somos, que es la verdadera fuente del descanso y la seguridad.
Las técnicas somáticas, de regulación del sistema nervioso y los enfoques polivagales no se usan como corrección, sino como una extensión amorosa que se deriva de nuestra esencia hacia el cuerpo y la experiencia personal.
No se trata de corregir la experiencia, sino de permitir que el cuerpo encuentre su propio ritmo, su apoyo y su capacidad natural de descanso.
El encuentro está abierto a cualquier persona, con o sin experiencia previa.
La práctica se adapta al momento y a lo que esté vivo para cada quien.
Un espacio para habitar la fuerza desde la presencia y el movimiento consciente.
Este encuentro propone una exploración de la fuerza y la movilidad no como rendimiento ni exigencia, sino como una forma viva de relación con el cuerpo. A través del movimiento psicocorporal, el trabajo con anillos, exploraciones de animal flow, secuencias de yoga funcional y recursos del trabajo corporal contemporáneo, se cultiva una fuerza que nace del arraigo, la atención y la escucha presente.
Aquí la fuerza no se construye desde la tensión ni desde la voluntad de superación, sino desde el reconocimiento del cuerpo como un organismo inteligente, capaz de sostenerse, adaptarse y moverse con estabilidad y fluidez.
Este tipo de trabajo permite desarrollar fuerza real y crecimiento muscular auténtico, sin agotar el sistema nervioso ni forzar al cuerpo a operar desde la adrenalina. No se trata de empujar más, sino de organizar mejor. Por eso, muchas personas descubren que pueden fortalecerse sin salir drenadas, con más energía, claridad y presencia de la que tenían al llegar.
La movilidad no se entiende como flexibilidad forzada, sino como disponibilidad real del cuerpo para responder a la vida. El movimiento se vuelve un medio para sentir, organizar y habitar el espacio con mayor coherencia y economía de esfuerzo.
No se busca entrenar un cuerpo ideal, sino permitir que el cuerpo real encuentre su potencia natural cuando deja de ser empujado y comienza a ser escuchado.
Las herramientas que se utilizan —psicocorporal, anillos, animal flow, yoga y trabajo corporal contemporáneo— no se aplican como métodos cerrados, sino como lenguajes al servicio de lo que el cuerpo está pidiendo aquí y ahora.
No se requiere experiencia previa.
Cada cuerpo participa desde donde está.
Un espacio para la exploración directa de la experiencia y el reconocimiento de lo que somos.
Este encuentro propone una inmersión en la experiencia tal como es, sin intentar modificarla, mejorarla o llevarla a un estado particular. A través de la indagación directa, la atención abierta, la escucha corporal y momentos de descanso profundo, se abre la posibilidad de reconocer aquello que está presente antes, durante y después de cualquier experiencia.
Aquí no se trata de entrar en un estado especial, sino de ver con honestidad cómo la mente busca seguridad persiguiendo pensamientos agradables, huyendo de pensamientos incómodos o resistiendo sensaciones y emociones que ya han sido etiquetadas como problemáticas. Esta triple dinámica —buscar, evitar y resistir— es observada con claridad, no para corregirla, sino para reconocer su naturaleza impermanente y vacía de sustancia.
Cuando esta dinámica se ve directamente, algo esencial se revela: aunque las búsquedas se agotan, la vida continúa. Hay una presencia que estaba aquí antes del intento de encontrar algo mejor, que permanece durante la búsqueda, y que sigue aquí cuando la búsqueda se disuelve.
La inmersión abre un espacio para reconocer esa continuidad, no como una idea o una creencia, sino como una evidencia íntima y directa en la experiencia. Pensamientos, emociones, sensaciones y estados pueden cambiar libremente sin que aquello que es consciente de ellos necesite ser protegido, regulado o sostenido.
El trabajo puede incluir charla introspectiva, indagación guiada, momentos de silencio, exploración somática suave y prácticas de descanso profundo inspiradas en Yoga Nidra, no como técnicas para inducir algo, sino como invitaciones a dejar de interferir con lo que ya está presente.
Este encuentro no promete sanación, despertar ni transformación personal.
Ofrece, simplemente, un espacio para reconocer lo que nunca se fue.
No se requiere experiencia previa.
Solo disponibilidad para mirar con honestidad.
Espacio diseñado para contextos educativos, institucionales y profesionales donde la comprensión necesita integrarse en experiencia viva.
No es una clase tradicional.
No es una conferencia motivacional.
No es transmisión de contenido acumulativo.
Es un espacio donde cuerpo, experiencia y marco conceptual se alinean.
En este encuentro, la formación no se limita a lo cognitivo.
La comprensión se encarna.
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Propósito
Integrar claridad conceptual con experiencia directa.
Permitir que aquello que se estudia — ya sea psicología somática, tradición del yoga, práctica contemplativa, regulación del sistema nervioso o liderazgo consciente — encuentre coherencia en el cuerpo y en la vivencia.
Aquí la teoría no se separa de la experiencia.
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¿Para quién está diseñado?
– Institutos de formación
– Escuelas de psicoterapia corporal
– Espacios de tradición del yoga
– Equipos terapéuticos
– Universidades
– Empresas y equipos organizacionales
– Procesos de liderazgo y desarrollo humano
Se adapta al marco específico del grupo, manteniendo la profundidad del enfoque Awake.
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Ejes de trabajo
– Claridad conceptual sin rigidez dogmática
– Integración somática de la comprensión
– Investigación directa aplicada
– Coherencia entre discurso y experiencia
– Presencia encarnada en contexto profesional
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Qué lo diferencia
No se trata de agregar conocimiento.
Se trata de organizarlo internamente.
No se trata de inspirar momentáneamente.
Se trata de integrar estructuralmente.
El objetivo no es formar seguidores.
Es fortalecer criterio, presencia y autonomía.
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Resultado
Una comprensión que no se queda en el lenguaje.
Una integración que impacta práctica profesional, enseñanza, acompañamiento o liderazgo.
Madurez.
Estructura.
Profundidad aplicada.